Luis Miguel Artabe

Un día le preguntaron a Luis Miguel Artabe por Luis Miguel Artabe. Antes de contestar ladeó un poco su cabeza a la derecha, levantó sus ojos, frunció el ceño y, casi sin casi quererlo, le vinieron muchos vitales momentos a la cabeza…

Fogonazos de aquel eterno agobio cuando no dejaba de llorar y de gritar y de agarrarse a la pared mientras recibía tirones de un sádico que vestía una bata blanca. Vívidas fotografías de aquella mañana de 17 de diciembre de 1974 en la que nació…

Maravillosos recuerdos de los Escolapios de Santander… de su patio, de sus amigos, de casi todo…

Imágenes de cada piedra, cada libro y cada rana de aquella maravillosa ciudad en la que estudió su carrera de Periodismo… a la ribera del río Tormes… fría y cálida Salamanca…

Su primera carta al director

 

Ilusiones de aquellos momentos en que se recordaba recogiendo premios de certámenes de relato corto, de fotografía, de música o de cortometrajes… todo conformando un todo…

Imaginación, imaginación, imaginación, siempre imaginación… bendita imaginación…

Recordaba como si fuera hoy el esfuerzo de la última asignatura del Master en Dirección de Comunicación y Relaciones Públicas en el que se gastó el dinero…

Las horas en el local de ensayo con el grupo de folk-rock El Hombre Pez

Los tiempos invertidos en los mil artículos escritos, en las mil entrevistas hechas y las mil almas perdidas…

Cada rueda de prensa organizada, cada nota enviada…

Las caras de sus alumnos de “Historia y Lenguaje” del cine cuando descubrían cualquiera de las maravillas del séptimo arte…

Su sudor sobre el parqué de una cancha de baloncesto o su nueva pasión por el running…

Luis Miguel ArtabeSantander, Salamanca, Sevilla, Dublín, Bruselas…

 

Sus jefes buenos, sus jefes malos…

Aquella gorda que le decía que no valía para nada y que le intentó amargar la vida…

 

Los muertos y los vivos del camino…

El camino…

Él…

 

Todas las bombas repletas de Napalm que arrasaban su mente. Tiempos que ya desaparecieron y que cada vez más se borran en el pasado.

Dichosa goma imperfecta, nebulosa implosiva de mierda.

Con un regusto a gusto en los labios, Luis Miguel Artabe también recordó todas aquellas cosas que le hacían sonreír…

Todas aquellas notas musicales compuestas por los dioses del pentagrama…

Todos los descaros de Freddie Mercury…

Todos los Durums que había comido…

Todas las pizzas que había cocinado…

Toda la fruta licuada…

 

Recordó su pleitesía a la cerveza belga…

A estar encima o enfrente de los escenarios

A su título de degustador profesional de barbacoas…

A los buenos cómics…

Complejo de Mortadelo

 

Amante secreto de Federico García Lorca

De Friederich Nietzsche…

Del El Señor de los Anillos…

De Big Fish…

De Milan Kundera…

De Joaquín Sabina…

 

Incansable “recomendador” de los valles pasiegos…

Del “ring of Dingle”…

De la Grand Place de Bruselas…

De la Feria de abril…

De sonreír…

 

Y, al final, la misma pregunta en sus oídos…

– ¿Quién es Luis Miguel Artabe?

Y, como al principio, la misma respuesta en el alma…

– Si te soy sincero, aún no he convivido lo suficiente con él. Lo siento, pero no le conozco.

 

TWITTER: @lmartabe

FACEBOOK: http://www.facebook.com/LuisMiguelArtabe

11 Comentarios

  1. me encanta lo que comentas, no te conocia pero me gusta lo que dices amante de barbacoas de la buena gente, dela vidade mortadelo acabo de llegar de nuestro norte y me traje un regusto de naturaleza verde casi crujiente , gente buena gente bruta a veces y tiernas otras enfin me gusta tu tierra y la mia y lo que tu escribes saludos desde el sur lola

  2. Te quieres creer que desde que te sigo y leo tus paranoias que ya son las mías, no se me había ocurrido leer qué opinas de tí mismo?! Yo añadiría dos o tres cosas, pero creo que no debería escribirlo en abierto ^_^
    Para empezar te diré que ganaste muchos puntos con saber de dónde venían tus raíces… pero si además, a eso, le añadimos tu trayectoria, Salamanca, Sevilla,… ahora sí, ahora entiendo muchísimo mejor mi indiscutible primer paso informativo de cada día, abriendo cualquiera de tus formas de conexión con el mundo, hasta llegar a… nosotros, los mortales.
    Hoy no solo envidio el lugar donde ahora mismo te encuentras, sino que te admiro profundamente… Eres un crack!

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