Lotería de Navidad – El bar de Antonio

Lo primero que he de decir es que el spot de la Lotería de Navidad de este año es bonito y, desde luego, está a dos años luz, tres constelaciones, dos sistemas solares y un Madrid – Santander en el tren-correo nocturno del anuncio del año pasado. Me gusta, aunque la esencia de saladas lágrimas que me ha quedado pegada en la pituitaria amarilla después de visionarlo, me ha dejado claro que estamos obligados a esperar que nos echen un cable los demás… porque si esperamos a que sea el Gobierno… en fin.

El análisis formal del mismo es sencillo: colores fríos, música en modo menor y primeros planos del protagonista (que está fantásticamente interpretado)… refuerzo tras refuerzo de lenguaje audiovisual encaminados a rompernos el ventrículo derecho con la reacción final de Antonio. Muy correcto todo.

Sin embargo, no sé si por mi naturaleza leprechaunesca o porque empiezo a estar saturado de ternuras publicitarias navideñas, cada paso que el protagonista da por la historia, su huella me resultaba más hilarante que la anterior.

¿¡Cómo!?

loteria de navidad

Pues sí, hilarante. Y lo digo porque según lo estaba viendo, según los publicistas golpeaban con sus aldabas mi oxidado corazón, mi cabeza no dejaba de correr hacia una realidad paralela (mucho más real) que ésa en la que me estaban intentando ahogar.

Me explico… imaginad que soy yo el protagonista del anuncio…

 

1. Me imagino en casa, en paro, sin poder poner la calefacción porque no puedo pagarla, sin haber comprado el billete de lotería que adquiero todos los años (y que nunca toca) cuando mi mujer y yo descubrimos que este año ha tocado. Dudo mucho que mi mujer me anime a bajar al bar, más bien creo que sería algo así…

– ¿¡Que vas al bar!?

– A felicitar a Antonio, se lo merece.

– Tu eres tonto,¿no? Si ya lo decía mi madre. Cásate con Paco, el de la funeraria. Ése es un negocio con futuro. ¿Periodista? ¡Pero si para eso no hace falta estudiar!

– Pero Puri…

– Ni pero ni nada. ¡Te vas a emborrachar!

– Que no… que sólo me tomo un café…

– ¡Que sí, que te vas a emborrachar! Y mientras tanto yo aquí, limpiándote los calzoncillos.

 

2. En el caso de conseguir salir de casa (cosa que, sin que me visite Paco el de la funeraria, veo difícil), me resulta ilusorio pensar que puedo pasearme por una zona comercial donde la mitad de las tiendas no hayan colgado el espíritu navideño en forma de “Se vende”, “se alquila” o “se traspasa”.

 

3. Cuando  por fin llegue al bar de Antonio y todo el mundo esté celebrando el premio, me parece imposible que el local no esté lleno de banqueros intentando que los premiados ingresen sus ganancias en la sucursal.

– Te voy a dar más interés que nadie.

– No.

– Pero si hemos trabajado juntos durante 20 años.

– Hasta que me cortaste el crédito y tuve que cerrar la panadería.

– ¡Vamos, hombre, no puedes vivir en el pasado!

 

4. Además, según me siente a tomar un café (como le he prometido a Puri) también echaría de menos a los políticos de gafas y moral oscura intentando comprar algún billete premiado para blanquear el dinero que han conseguido previamente robando a los ciudadanos.

 

5. Por no hablar del concejal de Urbanismo que estaría amenazando a Antonio con hacer pasar una autopista justo por la puerta del bar si no recibe su 3% del premio o la alegría de unos premiados que saltan y cantan cuando el Gobierno, de una manera u otra, ya se habría quedado con el 50% de su premio…  vamos, que el único que estaría saltando de verdad sería Montoro,

 

Así que por todo esto… en fin… que me gusta… de veras, me parece un buen anuncio… un buen cortometraje… como diría Nietzsche “humano, demasiado humano”… pero que me parece muy alejado de la realidad.

Cosa que por otro lado, con la realidad que tenemos….

casi mejor.

 

 

Sobre Luis Miguel Artabe 337 Artículos
Periodista, profesor, psicólogo de masas y #CommunityChamán. Como no me gusta la realidad me invento otra. Si vas contracorriente, soy tu salmón.

2 Comentarios

  1. La musiquilla del anuncio es cursi y mermeladosa a más no poder. Es sin duda lo que joder el anunio, lo que debería cambiarse. El actor es muy bueno, lo hacen muy bien, pero esa canción con voz aflautada de negro maricón no la soporto.

  2. Me encanta tu escrito!! Y se te ha olvidado una cosa Luis Miguel; ahora estamos condenados a que nos repitan el anuncio cincuenta mil veces. Ya ha salido en las noticias el verdadero bar Antonio y su nombre real, la localización del mismo, etc, etc…y a mi estos anuncios tan evidentes, que intentan sonsacarme una lágrima me ponen de muy mala leche.

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