Sobre la abdicación del Rey Juan Carlos

En estos días de lluvia, estoy leyendo muchas teorías sobre la (más o menos) sorpresiva abdicación del Rey. Que si está muy enfermo, que si el próximo Parlamento va a ser mucho más republicano, que si quiere más libertad, que si le han forzado los poderes fácticos, que si los elefantes, que si era el momento…

Probablemente, podamos encontrar cuarto y mitad de cada una de esas cosas en su decisión (si es que ha sido suya). Sin embargo, si me preguntáis mi modesta opinión, me inclino a pensar que todo esto no es más que otro pasito (o el paso definitivo) en una hoja de ruta perfectamente diseñada para defender la Monarquía de las previsibles conclusiones de la instrucción que está llevando el juez Castro en el caso Nóos.

¿Por qué piensas eso?

Básicamente, porque su señoría tenía previsto «hacer público entre el 11 y el 13 de junio el auto de transformación en procedimiento abreviado que ponía fin a sus casi cuatro años de investigaciones en la pieza 25 del caso Palma Arena», según comenta hoy mismo La Voz de Galicia. Es decir, tenía previsto dar a conocer sus conclusiones en menos de dos semanas…

y, permitidme el atrevimiento, me parece demasiada coincidencia…

sobretodo, ante la más que previsible imputación de uno o, incluso, dos miembros de la Familia Real y lo que esto supondrá para la institución. Con esta crisis, con lo del 3%, con los sobres de Bárcenas, con los españoles al borde de la miseria, con los aeropuertos fantasma, con los EREs, con los recortes, con el rescate de la banca, con el 25% de paro…

pensadlo…

la multiplicación que se dará de los panes, los peces y los republicanos pondría en serio riesgo una entronación a medio plazo de Felipe de Borbón.

Jaque al rey

Y, entonces, ¿qué podrían haber diseñado para mitigar este efecto?

Sencillo: después de haber hecho todo lo posible para enturbiar el proceso, el siguiente paso puede haber sido la abdicación del Rey.

¿Y qué conseguirían con eso?

Sencillo: que, como marca la ley, con el cambio de Rey, Elena, Cristina, Urdangarín y sus hijos dejen de ser parte de la Familia Real. Seguirán siendo familiares del nuevo Rey pero no miembros de la Familia Real (sólo Felipe, sus padres, su esposa y sus hijos formarán parte de ella).

Pues a unos cuantos que dejamos de pagar, ¿no?

Pues no. Realmente, tú vas a poner el mismo de tus impuestos que ponías antes para mantener la Monarquía (su presupuesto no tiene en cuenta los miembros que la formen). La diferencia es que, si lo que estoy diciendo es cierto, con este movimiento se conseguirán dos objetivos:

1. Felipe recibirá la corona y se adelantará a un ambiente más republicano (y/o más antimonárquico) que el que ya hay ahora mismo.

2. Que, cualquier imputación o condena de Urdangarín y/o Cristina afecte de una manera más secundaria a la Corona al haber dejado de ser miembros de la Familia Real…

o eso venderán.

En definitiva…

«Algo huelo a podrido en Dinamarca»

Sobre Luis Miguel Artabe 337 Artículos
Periodista, profesor, psicólogo de masas y #CommunityChamán. Como no me gusta la realidad me invento otra. Si vas contracorriente, soy tu salmón.

3 Comentarios

  1. No sé si una nueva República sea la mejor opción, de lo que si tengo total seguridad es de no querer una monarquía arcaica y con unos privilegios anacrónicos. Que los «pasos» dados encajan…encajan.

  2. Creo que encaja todo, pero la república no es el remedio de nuestros males, según vemos en Italia y Portugal que la consiguieron antes de iniciarse la crisis.
    Saludos.

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