Pesimismo democrático

Perdonad el pesimismo que hoy está pintando de negro el estandarte de mi torre de marfil; pero es que no veo una salida al punto de inflexión al que hemos llegado (cuando hablo de “salida” me refiero a “salida para los ciudadanos”, obviamente, no para los que van cambiando las reglas a su antojo con la insana intención de seguir detentando el poder).

Probablemente, mi oscuro pasajero esté alimentado por las toneladas de daigualismo que me intentan ahogar cada mañana y que se alimentan de una sensación tsunámica de impotencia que destroza los huesos de mi alma.

¡Vaya usted a saber!

De un tiempo a esta parte, me siento como un pobre personaje que ha descubierto que vive en una obra de teatro en la que cada vez tiene menos frases. Delante de mis ojos, el resto del reparto vive y come escenarios de cartón piedra mientras un rey desnudo me mira a los ojos y me pregunta qué me parece su traje.

Permanezco en silencio, mientras, al fondo a la derecha, la Historia sigue tumbando fichas de dominó que caen y caen y vuelven a caer (sin pausa) eternamente.

pesimismo

Y unos van y otros vienen pero todos seguimos ahí…

y oímos hablar de debates políticos, de leyes de Transparencia, de si las Comunidades Autónomas deben desaparecer, de que si los Estatutos noséqué, de Independencia, del Estado Federal, del Centralismo, de las diputaciones, del Senado, de que vamos a cambiar las cosas, de que vamos a refundar el capitalismo… de que el Sistema que necesitamos es éste, de que es aquel, dequedequedequedeque.

Pero… sabéis…

todo va a dar exactamente igual porque…

todo es…

en el fondo…

 

MENTIRA

Y una mentira titánica en la que creemos…

Creo en que esto es una Democracia,

creo en la Historia,

creo en que están velando por mí los que gobiernan,

creo en los míos por encima de los otros,

creo en las reformas,

creo en las reformas hasta que me afectan a mí,

Amén

 

¡Qué catetos somos! Seguimos creyendo en que los demás nos van a solucionar nuestros problemas, en que están ahí para ayudarnos. Y les perdonamos que se queden con nuestro dinero o que favorezcan a tíos que no vamos a conocer en la vida porque son los que llevan nuestras camisetas y, claro, son los buenos…

porque los otros, por definición, son muy malos.

Y nos olvidamos de lo fundamental: de que debemos luchar contra la naturaleza egoísta humana, de que las camisetas que nos ponen nos dividen y nos hacen débiles y manipulables, de que la guerra que estamos librando librando los ciudadanos es vertical, no horizontal.

 

¿Y qué hacer Luis Miguel?

Ése es el motivo por lo que estoy triste. No veo que las múltiples ideas que están sobre la mesa sean factibles, por el momento, y no lo veo porque los que tienen que iniciar los cambios son la parte más importante del problema. Nada solucionaremos mientras no entendamos que la naturaleza humana es egoísta y traicionera y de que debemos luchar contra ella hasta que consigamos cambiarla (si es que eso es posible).

Nada solucionaremos (ni viviremos en una verdadera Democracia) mientras

mientras no dividamos el poder: debemos tener claro que el poder tiende a perpetuarse y a corromperse y, por lo tanto, estamos en la obligación de dividirlo al máximo. Tenemos que encontrar un equilibrio de fuerzas que dificulte lo máximo posible que se propaguen nuestros defectos y se lleve por delante a generaciones de unidades de Carbono.

– mientras los Medios de Comunicación sean partidistas: nada puede separarnos más que estas meras herramientas al servicio de los que quieren influenciar en su parte de la audiencia. Todas las ideas (democráticas) deben estar representadas en ellos para que veamos las diferentes visiones que hay del mundo; pero impregnado con la sangre de un animal en vías de extinción: la honestidad.

mientras no tengamos una verdadera Ley de Transparencia: a través de la cual seamos capaces de saber dónde ha ido hasta el último céntimo de nuestros impuestos. Plataformas On-line accesibles y en tiempo real. Nosotros pagamos, nosotros tenemos que estar informados.

mientras no podamos elegir en que se gasta un parte importante de los presupuestos: se llama Presupuestos Participativos. Debemos ser capaces de elegir en qué se gasta nuestro dinero, equivocarnos, aprender y llegar a decidir con raciocinio y solidaridad el destino final de una parte importante del dinero que se recauda. El poder de decisión no está sólo para decidir entre una u otra casilla en la declaración de la renta.

mientras no multipliquemos las auditorías: una vez terminadas las legislaturas (bien sea en Ayuntamientos, CCAA o Estado) debemos saber si se ha gastado correctamente nuestro dinero, si los políticos han acertado o se equivocado o, directamente, si nos han robado. Cuántas más auditorías mejor.

mientras no endurezcamos las penas: no tiene sentido que un crimen contra todos los ciudadanos no tenga una pena acorde a su gravedad. En el caso de malversación deberíamos equiparar la pena a la alta traición al Estado y multiplicar los años de cárcel en función del dinero desaparecido o malversado. Huelga decir que se tendría que dotar a la Justicia de los medios necesarios para que las sentencias se publicasen en el menor tiempo posible.

mientras no potenciemos la Educación en valores sociales, en ciudadanía y en Democracia: teniendo en cuenta de que nosotros ya estamos perdidos, de nada servirán todos estos cambios si no somos capaces de educar a las futuras generaciones. De inculcarles la gravedad de meter la mano en el dinero de todos o de la gravedad de traicionar a la sociedad en la que viven de la necesidad de supervisar en qué se gasta el dinero dde todos.

 

Por todo esto soy pesimista

Hacedme caso; da igual todo de lo que están hablando ahora, todas las cortinas de humo que están vomitando, todas sus declaraciones, todos sus enfrentamientos, todos los cambios que dicen que se pueden hacer, los que han hecho ya, los recortes, las salidas de la crisis, la Reforma Laboral…

nada va a valer de nada porque nada de nada de nada de eso vale nada.

 

¿Cómo no voy a estar pesimista? Amig@s míos…

¿vosotr@s veis factible un cambio estructural como el que hay que hacer? ¿Creéis si quiera que se lo han planteado?

 

Link relacionado: ¿Por qué nos mienten los políticos?

Sobre Luis Miguel Artabe 337 Artículos
Periodista, profesor, psicólogo de masas y #CommunityChamán. Como no me gusta la realidad me invento otra. Si vas contracorriente, soy tu salmón.

2 Comentarios

  1. Yo tambien soy pesimista respecto al cambio de situacíón. La gente vota con el corazón y se olvida de la cabeza como si tuviera que votar al Barça , o al Madrid. Los que cabalgan dicen, como antaño “que por eso ladramos”, y nosotros les perdonamos como una madraza a sus hijos balasperdidas.
    Correctos tus siete condicionantes, que se podrían cumplir si la gente fuese toda a votar y que no hubiera un solo voto en blanco. Dificil, pero soñar cuesta tan poco…
    Saludos.

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