¿Cuál es la diferencia entre “afirmar” y “defender”?

¡Hola amigos!

Hoy vamos a conocer la diferencia que existe entre afirmar “A” y defender “B”. Sé que a simple vista puede parecer algo evidente pero la realidad diaria nos demuestra que no nos resulta tan fácil su diferenciación.

¿Por qué cuando escribes una frase en Twitter o en Facebook criticando la actuación de alguien la respuesta automática de muchos de tus contactos, obviando tu frase, es contestar atacando al rival político, económico o deportivo de la persona que has criticado? ¿Por qué no se puede alabar o criticar a alguien o alguna institución por sí misma y siempre tendemos a poner nuestra respuesta en relación con nuestros prejuicios psico-sociales?

Misterios de la naturaleza humana…

Misterios que vamos a intentar desentrañar niños y niñas con nuestra peculiar manera de contar las cosas…

¡Vamos allá!

rana gustavo

Se desconoce cuándo exactamente los habitantes de Barrio Sésamo empezaron a mezclar el significado de “afirmar” y de “defender”; más concretamente, cuándo comenzaron a confundir a un sujeto que esté criticando algo con uno que esté defendiendo lo contrario a lo que critica.

Concretemos.

Afirmar “A” no es lo mismo que defender “B”.

Ejemplo: He bebido un vaso de agua. Cuando uno afirma que ha bebido un vaso de agua no está diciendo que el agua sea mejor que el zumo de naranja ni que sacie más la sed ni que contenga más vitaminas ni si quiera que es más importante que tú por beber agua.

Por lo tanto… Para contestar a la afirmación “A” no deberíamos referirnos a “B”.

Continuando con nuestro ejemplo, si yo afirmo que He bebido un vaso de agua nadie debería contestarme Pues el vino es mucho mejor o La marihuana me relaja más o El Señor es mi pastor nada me falta. Nuestro interlocutor debería alabar o no el agua, su textura, su cantidad, su nivel de cal e, incluso, en determinados sitios, su (mal) sabor.

Esto que parece algo muy sencillo para la comunicación normal entre seres vivos con cuatro neuronas en la cabeza, en ocasiones (muchas), se convierte en la ascensión al Himalaya racional sin sherpas y sin oxígeno.

Probablemente, nuestra necesidad para simplificar el mundo nos lleva a debatir utilizando siempre los mismos mantras y las mismas frases hechas… convirtiendo nuestras conversaciones en juicios jurisprudenciales sin sentencia final. Cada día más estereotipados, más extremos… (demos las gracias a los medios de comunicación en este punto).

Nuestra simplificación nos impide contar historias añadiendo absolutamente todos los detalles. Es natural, nuestro procesador y nuestro disco duro no dan para más. Ni el que emite el mensaje ni el que lo recibe tienen la capacidad para hacerlo. Se nos escapa la complejidad de lo que nos rodea, necesitamos que nos expliquen la realidad y nos la suavicen al máximo… hasta tal ridículo punto al que solemos arribar:  “nosotros buenos” – “ellos malos“.

Bien y mal

No sé desde cuánto tiempo llevamos cometiendo este error en nuestro barrio… quizá desde las guerras carlistas o desde la expulsión de los judíos o desde las guerras de los los Astures y los Cántabros contra los romanos o desde las cuevas de Altamira… sinceramente, lo desconozco. Las fuentes de este ciencia que no es ciencia están demasiado embarradas aún. Sin embargo, hay muchos ejemplos a los que podemos acudir y Coco, Gustavo, Don Pinpón y yo os vamos a seleccionar unos cuantos que seguramente os suenen…

desgraciadamente.

 

Ejemplo 1: La Guerra Civil Española.

– A: ¿Cómo pudieron matar a Federico García Lorca de aquella manera?

– B: Ya, pero en Paracuellos murieron muchos más.

 

Ejemplo 2: La dictadura militar del general Franco.

– A: El general Franco fue dictador casi 40 años y, especialmente, durante los primeros 15 asesinó, persiguió y confinó en cárceles y campos de concentración a la gente que no pensaba como él.

– B: Ya, pero en la Guerra Civil los rojos también mataron.

 

(Perdonad que apostille este ejemplo pero es que si no reviento: ¿¡Me estás justificando 36 años de dictadura militar por lo que sucedió en una guerra de 3!?)

 

Ejemplo 3: El PP y el PSOE.

– A: El Gobierno de Rajoy está llegando a unos niveles insoportables y por lo de la financiación del PP deberían ir todos a la cárcel.

– B: Pero los socialistas robaron más. ¡Mira lo de los EREs de Andalucía!

 

– A: Al PSOE no hay por dónde cogerlo… ¡qué vergüenza lo de los EREs de Andalucía!

– B: Clarooo, como si lo de Bárcenas fuera de chiste.

 

Ejemplo 4: El Real Madrid y el F.C. Barcelona.

– A: Han eliminado al Barça de la Champions.

– B: Sí, pero al Madrid también..

 

– A: Han eliminado al Madrid de la Champions.

– B: Ya, pero al Barça también,

 

Ejemplo 5: El conflicto entre Israel y Palestina.

– A: No veo mucha diferencia entre lo que hicieron los Nazis con los judíos y lo que hacen los israelís con los palestinos.

– B: Ya, pero los palestinos usan niños como escudos humanos.

 

– A: Meterse en un autobús de línea con un cinturón de dinamita y volar por los aires a una veintena de civiles me parece una atrocidad sin justificación.

– B: Terrorismo es meterse con los tanques en las calles de Gaza.

 

Ejemplo 6: La política exterior de los EEUU.

– A: Si siguen así los americanos van a conseguir que explote la tercera guerra mundial.

– B: Sí, claro, los del Eje del Mal son la democracia pura.

 

– A: Creo que al presidente de Corea del Norte se la ha ido la cabeza del todo.

– B: Claro, claro, serán mejor los americanos.

 

Bueno niños y niñas, espero que estas líneas os hayan sido de utilidad y/o os hayan divertido.

¡Hasta el próximo capítulo!

Sobre Luis Miguel Artabe 337 Artículos
Periodista, profesor, psicólogo de masas y #CommunityChamán. Como no me gusta la realidad me invento otra. Si vas contracorriente, soy tu salmón.

5 Comentarios

  1. Te he entendido perfectamente, Luis Miguel. El ejemplo que pones de la muerte de García Lorca es expresivo -casi no hacen falta más- y deja clara la diferencia que planteas. Es el llamado “Y tú, más” tan en boga de un tiempo a esta parte. Me he permitido sin embargo ahondar sobre tema tan interesante.analizándolo desde otra óptica e intentando ser didáctico acerca de lo que puede ocurrir cuando escribimos y/o hablamos en apasionados debates políticos…Sobre la importancia de no simplificar, de procurar tener la máxima información y fiable, de tener claros los conceptos y contextos así como evitar el sectarismo. También valoro la complejidad y mérito de ejercer carreras como la de periodista, sobre todo si vas por libre, con un paraguas de paracaídas, y en algún caso, de políticos honestos, que los hay; de buena parte de jueces y hasta de aquellos con capacidad para mover grandes sumas de dinero .No hay intenciones espurias en mi comentario, en absoluto deliberado contra tu tesis. Si lo has entendido así, perdona la licencia. Eso confirmaría lo que decía,. Tal como están las cosas en la calle, en las redes sociales y en los ánimos y bolsillos de millones de ciudadanos -no solo de España- hay que evitar los malentendidos políticos hasta en internet, máxime si van acompañados de firma como es mi caso y el tuyo. Después se reflejan por pitos o flautas en la vida real. Lo dicho: lástima no haber estudiado ingeniería técnica informática o para auditor de Deloitte Un saludo. P.

  2. ¿La diferencia entre afirmar y defender? Está clara, Luis Miguel. Eso creo al menos. Si este blog lo financia la Fundación Ideas o el PSOE, defiendes. Lo mismo que si lo financia FAES o el PP. Si lo costeas de tu bolsillo, afirmas pero detrás está tu ideología ó tu nivel de información, sesgo e incluso mala (o buena) leche correspondiente. Por poner un ejemplo: Cuando hablas o escribes de Corrupción hay que tocar TODOS los palos, que son muchos, y algunos están ocultos. Y los imputados, siempre presuntos, se defienden pero que muy bien. Y unos casos tapan otros en las primeras de los diarios, tertulias y telediarios. Cuando analizas dictaduras para hacer Historia hay que contemplar -y condenar- todas: la franquista, la cubana, la china, la nazi, la estalinista, la norcoreana, las de Pinochet, Salazar, etc..Algunas fueron y son tiranías. Cuando escribes de democracias hay que diferenciar las consolidadas -aun con todos los defectos y espionajes varios- como la norteamericana, la británica y francesa y las del centro y Norte de Europa de las jóvenes e inmaduras como la española, portuguesa y mayoría de latinoamericanas. Y si hablas de política internacional, hay que ser cuidadoso con lo de Israel, Palestina, Siria, talibanes y compañía. Y cuando escribes de economía y no te digo de finanzas, hay que ser muy preciso. En el primer caso, las cifras de Eurostat en perspectiva histórica son buena fuente para el análisis. PIB, renta por habitante, paro y un largo etcétera. En el segundo, lo financiero, lo tienes difícil -hasta los jueces, que son de Letras, lo tienen crudo- porque la capacidad de manipulación y presión de Poderoso Caballero Don Dinero en este ámbito es infinita y los intereses variados. A todo eso añade la necesidad de preservar la imagen. Y no solo la de España (se ha creado la Marca España) sino la de instituciones, empresas y particulares. Por eso hay que escribir con mucha propiedad. Tanto que yo mismo no me fío mucho de mis propios argumentos, esto es, los aquí expuestos…Un saludo. P.
    PD La política es apasionante, el periodismo tambíén, pero se vive más tranquilo siendo ingeniero, físico nuclear, químico de laboratorio farmacéutico, funcionario de nivel 20 hacia arriba e incluso de activo cerrajero que abre puertas en 10 segundos por 150 euros a despistados inquilinos o propietarios. Estás en la clase media alta por lo bien que cobras, tienes la cuenta corriente saneada -hasta en paraísos fiscales- y puedes viajar a las islas de la Polinesia francesa sin que a nadie le importe si vas acompañado.

  3. Y luego están los que no solo no tienen conversación, sino que fastidian la que estás manteniendo con una gracia que no va con el tema…jajajajaja, perdón, no lo he podido evitar.

    Una buena disección de la simpleza que mueve a una mayoría y lo aburridas que hacen las interacciones en Twitter (por poner un marco, vale prácticamente cualquiera) cuando ocurre.

    Al principio me empeñaba en intentar explicar que una cosa no quita la otra y bla bla bla, hasta que me di cuenta de que era una pérdida de tiempo. Ahora procuro dar la razón cuanto antes o simplemente no contesto. Son conversaciones sin sustancia, sin intercambio de ideas, sin aportaciones y, sin faltar el respeto a nadie, carentes de unos mínimos criterios,

    Bueno lo has explicado suficientemente bien, no voy a repetir lo mismo. Estoy de acuerdo con todo lo expuesto. Es difícil, hoy por hoy, encontrar una persona con ideas distintas con la que merezca la pena debatir y es una pena.

¿Quieres comentar algo?

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.