¿Cómo hacer un Exorcismo?: El Ritual Romano

Reconozco que accedí a reunirme con aquella periodista porque era guapa; única y exclusivamente. Se le notaba la inexperiencia profesional en unas ávidas manos que no paraban de moverse. Intentaba controlarse fumando constantemente, como si pretendiese batir algún récord. Sin embargo, aquellos detalles quedaban muy bien camuflados con el sabio uso de una voz profunda, unos labios nuclearmente rojos y tres botones desabrochados de su blusa blanca.

Daban igual sus palabras. Sólo oían mis ojos.

– PERIODISTA: Blablablablablablabla. ¿Blabla?

Daban igual sus palabras. Sólo oían mis ojos.

– PERIODISTA: ¿Blablabla?

Daban igual sus palabras. Sólo oían mis ojos.

– PERIODISTA: Blablablablablablablabla. ¿está usted bien?

– @LMARTABE: Claro, claro. Perdone. Decía que…

– PERIODISTA: Le preguntaba que por qué dejó usted la Iglesia Católica.

Para no ruborizarla (aunque supongo que no lo hubiera conseguido) no respondí lo que realmente me veía a la mente en ese momento: por criaturas como tú. Me tuve que conformar con la respuesta verdadera:

– @LMARTABE: Porque no pude más.

– PERIODISTA: ¿Por el exorcismo de Emily Dickinsoon?

– @LMARTABE: Exacto – ¿para qué negarlo?

– PERIODISTA: Le importaría contarme qué pasó.

– @LMARTABE: No.

– PERIODISTA: ¿Podría grabarlo?

– @LMARTABE: Claro.

 

Corría el año 2000 cuando fui transferido del seminario  a un grupo de élite de la Iglesia Católica: el desconocido Gladius Dei. Nuestro trabajo consistía en mantener a las fuerzas del mal a raya. Ya sabes, eliminación de vampiros y hombres lobo, quema de brujas, asalto a fábricas de preservativos para pinchar su material y exorcismos.

Como yo había estudiado periodismo, el padre Espino pensó que podría ser de gran utilidad en la unidad de exorcismos porque «necesitamos a alguien capaz de maquillar la mano del demonio», me aseguró.

A parte del padre y de mí, el grupo estaba formado por un tercer miembro: el doctor Parnaso. Médico. Digamos que Parnaso se ocupaba de que el cuerpo humano siguiera vivo durante todo el proceso de «purificación». De nada servía expulsar a un demonio si el cuerpo de la víctima moría.

Y la verdad es que todo nos fue muy bien. Los tres montamos una unida excepcional durante unos años. Mandamos al infierno a decenas de demonios, liberamos a decenas de seres humanos y de políticos y tuvimos todo tipo de alabanzas secretas y privadas por nuestro duro trabajo. Hasta que…

– PERIODISTA: ¿Hasta que llegó el exorcismo de Emily Dickinsoon?

– @LMARTABE: Hasta que llegó el exorcismo de Emily Dickinsoon. Algo terrible que golpeó los cimientos de mi mundo hasta dejarlo hecho cenizas.

– PERIODISTA: Pero… ¿por qué?

– @LMARTABE: Porque sí. Todo fue poco habitual desde el principio. Para empezar fueron sus vecinos los que nos llamaron. Ni sus padres ni su marido querían el exorcismo. Siempre negaron la mano del Diablo en todo aquello. «Estamos muy bien como estamos, Emily siempre se ha ganado la vida muy dignamente».

Además de esto, encontramos bastante resistencia cuando llegamos a casa de los Dickinsoon, incluso, tuvimos que convencer a la policía de que no estábamos cometiendo «escrache».

exorcista

Al entrar en la vivienda pudimos observar que había objetos de gran valor amontonados por todos lados, incluso tenía un cuadro de Miró en el baño. Llegamos hasta la habitación de Emily y nos quedamos petrificados. Las paredes estaban arañadas y había diferentes símbolos pintados: por todas partes había crucifijos al revés, símbolos de dólar y de euro, sobres con fajos de billetes y un programa electoral de un partido político.

Sin mediar palabra comenzó a insultarnos:

– EMILY: Proletarios, que sois unos proletarios de Dios. Hipotecados de por vida. Yo me preocupo por vosotros pero… ¿qué hace él? ¿Qué hace él? Decidme… ¿qué hace él?

Sin mediar palabra y gracias a nuestro gran entrenamiento, colocamos nuestra decoración de exorcismo habitual: unos crucifijos, un póster de la madre Teresa, varias hostias consagradas y una foto sonriendo de Benedicto XVI. Mientras Emily se retorcía y juraba en arameo, nos acercamos a la cama, nos santiguarnos y comenzamos el exorcismo.

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.

A pesar de sus gritos y lamentaciones repetimos los salmos 67 y 34 y la oración previa al arcángel San Miguel como habíamos hecho ya en tantas ocasiones.

– EMILY: ¿Os creéis que vais a llegar a algún sitio con esas oraciones? Sólo yo os salvaré. Creed en mi. Sólo mis actos os salvarán. ¿Queréis una participación en un negocio seguro? ¿Queréis una participación es una Fundación de integración de niños discapacitados? ¿No queréis? ¿Está perfectamente conectada con las altas esferas?

Oremos: Dios y Padre de Nuestro Señor Jesucristo, invocamos tu santo Nombre y suplicantes imploramos tu clemencia, para que, por la intercesión de la Inmaculada siempre Virgen María Madre de Dios, del arcángel San Miguel, de San José Esposo de la Santísima Virgen, de los santos Apóstoles Pedro y Pablo y de todos los Santos, te dignes prestarnos tu auxilio contra Satanás y todos los demás espíritus inmundos que vagan por el mundo para dañar al género humano y para la perdición de las almas. Amén.

Al tiempo que vomitaba Emily no dejaba de gritar «¡Libre mercado! ¡Escuela de Chicago! ¡Autorregulación económica!». La verdad es que no era la primera vez que un demonio poseía a un político. Con más frecuencia se había convertido en algo habitual.

Emily se convulsionaba y giraba sobre sí misma. A parte de apretar más sus ataduras, el doctor no pudo hacer otra cosa que suministrarla un sedante. No sirvió de nada. Comenzó a moverse como la prostituta de Babilonia en un escaparate de Amsterdam.

– EMILY: Vamos doctor, si follas conmigo te daré un puesto de director en los hospitales que voy a privatizar.

– DOCTOR: ¡Cállate!

– EMILY: Eso, eso… grítame, pégame y privatizaré también la Facultad de Medicina y te haré decano de ella.

– DOCTOR: ¡Cállate por el amor de Dios!

– EMILY: ¡El Dios que tú crees conocer no existe! ¡El verdadero nombre de Dios es Ángela Merkel!

Aquello fue demasiado para el pobre doctor. Tras un segundo de duda, se levantó, cogió impulso y atravesó la ventana de la habitación cayendo al vacío. Aquello nos dejó destrozados, pero sabíamos que la lucha por el alma inmortal de Emily nos obligaba a seguir. ¡Teníamos que hacerlo!

exorcismo

Te exorcizamos todo espíritu maligno, poder satánico, ataque del infernal adversario, legión, concentración y secta diabólica, en el nombre y virtud de Nuestro Señor Jesucristo, para que salgas y huyas de la Iglesia de Dios, de las almas creadas a imagen de Dios y redimidas por la preciosa Sangre del Divino Cordero. En adelante no oses, perfidísima serpiente, engañar al género humano, perseguir a la Iglesia de Dios, zarandear a los elegidos y cribarlos como el trigo. Te lo manda Dios Altísimo, a quien en tu insolente soberbia aún pretendes asemejarte, “el cual quiere que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento de la verdad”.

– EMILY: No me hagáis reír. ¡Tengo mayoría absoluta! ¡Es la voluntad del pueblo! ¡Que se jodan! ¡Que se jodan! ¡Si no pensáis como yo sois ETA!

 

Te lo manda Dios Padre, te lo manda Dios Hijo, te lo manda Dios Espíritu Santo. Te lo manda la majestad de Cristo, el Verbo eterno de Dios hecho hombre, quien para salvar a la estirpe perdida por tu envidia…

– EMILY: ¿Queréis un Jaguar? Os lo pongo sin preguntas en vuestro garaje.

Te lo manda el santo signo de la Cruz y la virtud de todos los Misterios de la fe cristiana. Te lo manda la excelsa Madre de Dios, la Virgen María, quien con su humildad desde el primer instante de su Inmaculada Concepción aplastó tu orgullosa cabeza…

– EMILY: ¿Queréis unos sobres? Venga, que lo pagan los tontos de los ciudadanos.

Cesa de engañar a las criaturas humanas y deja de suministrarles el veneno de la eterna perdición; deja de dañar a la Iglesia y de poner trabas a su libertad. Huye Satanás, inventor y maestro de toda falacia, enemigo de la salvación de los hombres.

– EMILY: ¿Queréis un 3%?

Retrocede ante Cristo, en quien nada has hallado semejante a tus obras. Retrocede ante la Iglesia una, santa, católica y apostólica, la que el mismo Cristo adquirió con su Sangre. Humíllate bajo la poderosa mano de Dios. Tiembla y huye, al ser invocado por nosotros el santo y terrible Nombre de Jesús, ante el que se estremecen los infiernos, a quien están sometidas las Virtudes de los cielos…

– EMILY: ¿Queréis una cuenta en Suiza?  ¿Un abono anual para el palco del Real Madrid? Todo puede ser vuestro. Sólo tenéis que adorarme.

En ese momento varios cañones de confeti dispararon contra la ventanas de la habitación. Todo se llenó de luz y de billetes de 500 euros. Las llaves del aeropuerto de Castellón aparecieron sobre la mesita… fue horrible.

El padre Espino y yo nos miramos un segundo en silencio.

– EMILY: ¿Queréis el dinero de los EREs?

Ritual Romano

Oremos. Dios del Cielo y de la tierra, Dios de los Ángeles, Dios de los Arcángeles, Dios de los Patriarcas, Dios de los Profetas, Dios de los Apóstoles, Dios de los Mártires, Dios de los Confesores, Dios de las Vírgenes, Dios que tienes el poder de dar la vida después de la muerte, el descanso después del trabajo…

– EMILY: Periodista de mierda, ¿quieres ganar mucho dinero? Sólo tienes que trasmitir mi palabra. Vamos, ya están muchos. Yo te mando un carta y te digo lo que debes escribir, es muy fácil.

Creador de todo lo visible y lo invisible, cuyo reino no tendrá fin: humildemente te suplicamos que tu gloriosa Majestad se digne libramos eficazmente y guardamos sanos de todo poder, lazo, mentira y maldad de los espíritus infernales. Por Cristo Nuestro Señor. Amén.

– EMILY: ¡No podéis echarme! ¡Tengo una cuenta en Suiza! ¡Tengo mayoría absoluta!

Cuando quise darme cuenta el padre Espino estaba tendido en el suelo. Muerto. Un infarto había terminado con su vida. A mí se me nublaba la vista, las fuerzas me abandoban… pensé que yo también moriría allí.

Con el último hálito que me quedaba puse el crucifijo en su frente. Aguanté todo tipo de promesas electorales y recé.

De las asechanzas del demonio.
Líbranos, Señor.
Haz que tu Iglesia te sirva con segura libertad.
Te rogamos, óyenos.
Dígnate humillar a los enemigos de tu Iglesia.
Te rogamos, óyenos.

Rocié con agua bendita el cadáver de mi amigo, rocié con agua bendita a Emily  y me rocié con agua bendita a mí mismo.

Señor, no recuerdes nuestros delitos ni los de nuestros padres ni tomes venganza de nuestros pecados.

Y concluí el exorcismo con el Padre Nuestro.

Me senté en una silla y pude contemplar la habitación. La ventana por donde salió el doctor estaba rota, el cuerpo de Emily yacía inerte en la cama, había vómitos, confeti y páginas de programa electoral por todos lados, las marcas con los símbolos del dinero permanecían en la pared al igual que el cadáver del padre Espino. Todo había concluido.

 

– PERIODISTA: ¿Y por eso dejaste la Iglesia? ¿Por el trauma de haber perdido a tus amigos?

– @LMARTABE: Podría haberlo hecho sólo por eso. Pero… los ojos y la boca de Emily Dickinsoon se abrieron una última vez.

– PERIODISTA: ¿No?

– @LMARTABE: Sí y de su interior salió una voz terrible que me dijo que aún no me había dado cuenta de que no podía ganar nunca, de que todo era en balde, de que no había bien que pudiera acabar con su poder, de que me tenía que dar cuenta de que…

– PERIODISTA: ¿De qué, de qué?

– @LMARTABE: De que el trabajo de exorcista ya no tenía sentido de que el propio trabajo de demonio ya no tenía sentido.

– PERIODISTA: ¿¡¡Por qué!!?

– @LMARTABE: Porque no me había dado cuenta de que ya no había políticos poseídos por demonios… ahora eran los demonios los que estaban siendo poseídos por los políticos.

Sobre Luis Miguel Artabe 337 Artículos
Periodista, profesor, psicólogo de masas y #CommunityChamán. Como no me gusta la realidad me invento otra. Si vas contracorriente, soy tu salmón.

3 Comentarios

  1. Solo tú eres capaz de mezclar churras con merinas y que te quede perfecto y además tan divertido,lo leía recordando la voz de la Bruja Averia de la Bola de Cristal.Eres un profesional.XD

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