José Couso: Crimen y (no) castigo

Se cumplen 10 años de la muerte de José Couso. 10 añitos ya. A algunos de vosotros, a los más jóvenes quizá ni os suene.

Corría el año 2003 cuando las tropas de los Estados Unidos entraron en Bagdad y cuando uno de sus tanques, un M1 Abrams, al mando del sargento Thomas Gibson, disparó sobre el hotel Palestina. Desde este hotel trabajaban los medios de comunicación y lo utilizaban como “base de operaciones” para informar de lo que estaba sucediendo a su alrededor.

Durante la batalla por la ciudad un proyectil, completamente dirigido, impactó en el hotel matando en el acto al periodista ucraniano Taras Protsyuk y dejando herido de muerte a José Couso. El informador español morirá poco después en un hospital de la capital de Irak.

José Couso

“Acto de guerra”, “error de cálculo”, “accidente”, “vieron el reflejo de una luz amenazante”, “respondieron a una amenaza” y mil frases más del manual de comunicación para cagadas del ejército de los Estados Unidos.

Por otro lado, aquel Gobierno de España nunca pidió explicaciones formales a los americanos (quizá todavía están “trabajando en ellouuu”) ni tampoco el siguiente… ni el siguiente del siguiente. Ninguno.

Sin embargo, entendiendo los intereses que mueve a nuestros representantes y que pocas veces coinciden con los intereses de sus representados, hay algunas preguntas que me viene a la mente. Yo no estuve allí, afortunadamente, y hay cosas que no me explico. Un tanque de los “defensores de la democracia” hace un solo disparo contra un edificio que no está entre sus objetivos y que está excluido de la zona de combate. Un solo disparo: ¡pum!

m1 abrams

Quiero decir, un grupo de soldados profesionales, al mando de un sargento profesional, en el mejor tanque de combate del mundo hacen un disparo, un sólo disparo, y matan a dos periodistas en una zona en la que no hay combate. Ni disparos cercanos.

Raro.

Y, encima, el ejército americano tira de manual para defenderse, el Gobierno de los Estados Unidos no dice nada y nuestro Gobierno mira para abajo. Y tan solo, gracias a la persistencia de un juez de la Audiencia Nacional, Santiago Pedraz, se consigue que se inicie una investigación real e independiente  de lo sucedido. Y, claro, portazo tras portazo tras portazo… para intentar frenarlo.

Todo muy raro.

Imaginemos por un momento, que aquel disparo se produce, efectivamente, para quitarse de en medio dos reporteros gráficos… ¿cuál podría haber sido el motivo? ¿No estaban los americanos llevando la Democracia a Irak? ¿La transparencia? ¿El amor fraternal?

Reflexionando un poco se me ocurren varios motivos aunque casi todos tienen que ver con lo mismo…

– Dispararon para cegar al enemigo por si los periodistas estuvieran emitiendo en directo.

– Dispararon para cegar a la Opinión Pública de posibles matanzas en directo. Una cosa es que nuestros soldados usen la fuerza y maten a gente y otra muy distinta es que lo veamos en directo.

– Dispararon para cegar al “eje del mal” para que no vea las tácticas de combate que emplean las legiones romanas.

– Y, la última, es que unos soldados profesionales, en el mejor tanque de combate del mundo, bajo las órdenes de mandos profesionales, dispararon sin querer (o sintiéndose amenazados por una luz divina) contra un edificio que no era ni objetivo ni estaba en la zona de combate.

Costándome mucho tragarme la última opción sin salsa de queso azul y, aunque creyéramos realmente que estos profesionales eran un problema estratégico,  ¿no hubiera sido más humano, más democrático o más cristiano haber tomado otra clase de medidas?

No sé, por ejemplo…

– Desalojar el hotel Palestina: claro, se te hubieran echado los medios encima.

– Bombas electromagnéticas que eliminan todos los aparatos eléctricos en su radio de acción: también eliminarías el material de las empresas amigas y al servicio del Gobierno de los USA.

– Un par de drones (artefactos volantes no tripulados) que analizasen la amenaza, que amenazasen el trabajo de los periodistas: claro, que quizá podrían haber sido fotografiados, provocando un gran escándalo.

drones

– Un mediador que diga que se hubiera acercado una hora antes del ataque y hubiera dicho que “por favor, es mejor que no intenten grabar las próximas horas. O, por lo menos, no emitan en directo: Esto quizá es demasiado cortés para el ejército.

Como veis, posibilidades técnicas y humanas para subsanar un problema estratégico había; posibilidades técnicas y humanas para cerciorarse del objetivo también; posibilidades para haber castigado este crimen también; posibilidades para pedir explicaciones también; posibilidades para haber facilitado la acción de la justicia también… posibilidades sí, pero ninguna intención.

Sin embargo, lo que más me repugna de todo es que, desde el posible error hasta al crimen intencionado nuestros gobernantes muestran una vez una capacidad paranormal para impedir que una famila obtenga explicaciones sobre lo que verdaderamente sucedió en Bagdad.

A veces tengo la sensación de que los diferentes gobiernos españoles en este tema han mirado para otro lado mientras silvaban entre dientes “Bienvenido Mr. Marshall”.

Sobre Luis Miguel Artabe 337 Artículos
Periodista, profesor, psicólogo de masas y #CommunityChamán. Como no me gusta la realidad me invento otra. Si vas contracorriente, soy tu salmón.

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