Entrevista a Luis Miguel Artabe en Atrube…

Bueno, pues eso… los chicos de Atrube me han hecho esta entrevista…si os preguntáis quiénes son… este texto que esta tomado de su web lo explica…

Atrube es un lugar donde conocer y profundizar en la trayectoria laboral o especialización de personas que usan las redes sociales en Cantabria. El objetivo es que se presenten laboralmente y que el resto de usuarios de redes sociales en Cantabria  los conozca por si en un momento dado necesitan un perfil profesional que coincida con el suyo.

Todos sabemos que está es una región en la que es importante ser amigo de alguien para poder acceder a colaborar con empresas. Pues bien, nosotros buscamos crear interacciones laborales entre gente que se conoce pero no termina de tener claro qué hace cada uno de nosotros.
La web, por tanto, busca ser un “punto de encuentro” en el que sacar partido a la participación que ya tenemos en redes sociales
P.D. Sobre el término atrube: significa “atreve, determinarse algún hecho o dicho arriesgado”. Esta definición está sacada de “Introducción al Habla Lebaniega” de Rafael Gutiérrez Barreda

Espero que os guste la entrevista…

Universidad, música, política, deporte, periodismo, redes… Como se suele decir ‘has tocado todos los palos’ o al menos unos cuantos…
¿De todas esas facetas dónde te sientes más cómodo?

No lo puedo negar. No paro quieto. Me gusta contar historias… inventarlas, recrearlas, sentirlas, trasmitirlas… Todos los “palos que he tocado” (y todos los que me han dado y todos los que me han dejado tocar) tienen que ver con este universo narratológico. Es ahí dónde este trozo de carne cobra su sentido. Donde es feliz. Dónde mis sueños… realidades son.

El medio es lo de menos (y a veces lo de más). Impartir clase, escribir relatos, crear una canción, jugar un partido de baloncesto… todo atiende a esa imperiosa necesidad de escupir mi alma en cómodos plazos… a huir de la soledad impregnada en la piel de un hijo solo.

Y así se entiende lo demás. Con esta “piedra roseta” es fácil traducir a Luis Miguel Artabe y descubrir cómo, en ocasiones, necesita estar encima de un escenario, otras necesita compartir una película con sus alumnos de la asignatura de cine. Hay veces que revienta si no escribe lo que siente o lo que sabe y hay ocasiones en las que necesita retornar a su pasado tribal sobre el parqué de una cancha de baloncesto y sentirse uno con sus compañeros del Daygon de Santander (que por cierto ha ganado la liga autonómica este año).

Todo está relacionado y… y nada lo está…

Con más de 28.000 seguidores en Twitter, quitando los famosos ‘de toda la vida’ se puede decir que eres todo un fenómeno de la comunicación 2.0. ¿Cómo se llega ahí?

Respuesta oficial: Siendo uno mismo.

Respuesta manuscrita de Luis Miguel Artabe encontrada en una vitela que a su vez fue encontrado en un baúl situado en lo más oscuro del sótano de un templo en el Tíbet… en 1938: He currado bastante en Twitter y durante todo este tiempo, “más allá de las constelaciones y los anillos de Orión, he visto cosas que nunca podríais llegar a imaginar…”.

No sé qué es lo que hace que un tipo como yo tenga todos esos miles de seguidores. Supongo que tenga que ver que intento no mentirles y contarles las cosas como las veo. También les contesto, les retweeteo (algo que parece que a las twittstars les cuesta mucho) y les trato como si fueran amigos.

Afortunadamente, en Twitter no hay un editor que contratándote o no te da la oportunidad de que te lea el público. No hay apoderados, ni presidentes de plazas… aquí sólo estamos el torero que les habla, el público (que en mi plaza están todos en sombra) y un toro de goma que utilizo para no hacer sufrir a ningún animal.

A partir de ahí, esto es la democracia más absoluta. Aquí quien no me quiere escuchar me deja de seguir (que también los hay). Pero lo genial, lo grande, es que Twittter me da la posibilidad de conectar con miles de personas que me aprecian por cómo soy y por lo que digo, no por dónde trabajo o quién responde por mí. Y eso es lo más maravilloso que hay.

¿Sabéis? Yo no tengo que inventarme un alter ego tipo El perro Verde, El pato Kwack Kwack o la Vaca que debido a la Prima de Riesgo ya no Ríe. No soy alguien importante que gana adeptos por salir en la tele o un deportista famoso al que la gente idolatre… no… sólo soy un periodista de Santander que se llama Luis Miguel Artabe pero… pero… pero al que siguen sus followers por decir lo que piensa… por darles la mano y enseñarles mi mundo… bonito o feo… o las dos cosas… pero mi mundo…

Y sin embargo… parece que de momento no se puede comer de las redes sociales. ¿Qué crees que hace falta para conseguirlo?

Que sean de chocolate… perdón, no igual no os referíais a eso, ¿verdad?

Supongo que no tardará mucho en que alguien se dé cuenta que hay un tipo por ahí con la imaginación y la persistencia suficiente como para hacer que la gente olvide sus problemas durante un tiempo… incluso, que se acabe riendo de ellos.

Por otro lado, y algunos no se dan cuenta de que el mundo ha cambiado. Que ha llegado la imprenta y que los libros copiados a mano tienen sus días contados. Creo que si fuera editor pulularía por Internet para ver qué gente hay por ahí… y la hay muy muy buena… y están al alcance de la mano.

Y hasta aquí puedo leer… porque si sigo me voy a enemistar con muchos que dirán que ellos trabajan aquí y allá y que yo tal… y que no soy un mesías (que no lo soy) y acabarán diciendo que tengo mucho ego y que tal y que cual… y entonces les tendré que llamar borregos con un ejemplar de alguna obra de Galileo en la mano… y arderé en una hoguera… aunque no sin antes sentir cómo me hierve la sangre.

Háblanos de @TThoy.
¿Le dedicas mucho tiempo? ¿Has pensado en alguna forma de sacarle rentabilidad o se trata sólo de un proyecto de visibilidad?

La verdad es que @TThoy empezó como un experimento. Un experimento para demostrar que se podía dar información totalmente imparcial, sin apostillar nada y sin intentar que la gente piense de una manera o de otra.

Y comenzamos a andar sin yo casi saber nada de Twitter, pero con la inestimable ayuda de @jcdiego y @rpmartita. Y gracias a ellos aprendí mucho de este mundo. Y me permitió desarrollar mi idea de información pura y dura en 140 caracteres. Debemos dividir información y opinión, cosa que no hace casi nadie. Y la información la podía escribir en @TThoy y la opinión en @lmartabe.

Quizá soy demasiado altruista, pero en sí mismo, no hay un afán económico en @TThoy. Queríamos aprender a manejar a Twitter. A informar de la manera más pura sobre los Trending Topic. Está siendo muy divertido y hemos aprendido mucho y… ¡Seguimos vivos!

¿Cómo se ve la vida desde Bruselas? ¿El mercado laboral está tan pobre como el que tenemos por aquí?

A lo largo (y cada vez más ancho) de mi vida, he habitado en muchos sitios… he sufrido el invierno suizo, el verano hispalense, el todaslasestacionesenuna de Dublín… he visto al asfalto escupir las gotas de lluvia en forma gaseosa en Madrid… y la verdad es que te abren los ojos… en la medida de lo posible se lo recomiendo a todo el mundo… especialmente a los que piensan que su tierra es la mejor del mundo y que su pueblo es superior a los demás…

Ahora me toca vivir en Bruselas. Y es fácil, me gusta… Sin duda es una capital manejable. Con el trasporte público se llega a todos los lados. Eso sí, el jamón es muy caro… ayss… y las aceitunas…

Y bueno, aunque en estos tiempos el trabajo no está muy bien en ningún lado, aquí se producen unas situaciones que desconocía hasta la fecha. He llamado ya a Íker Jiménez para que investigue estos hechos paranormales. Os lo trataré de explicar: en ocasiones, en las empresas… como decirlo… llaman a la gente que ha dejado allí su curriculum y… y la entrevistan.

A pesar de la distancia física, estás muy al día de lo que pasa por aquí. ¿Es imposible desconectar ‘de casa’?

Es lo bueno que tiene Matrix… siempre puedes conectarte… desde cualquier lado… no hay distancias. Además, me gusta ver lo que sucede en mi casa y en mi tierra. Creo que estoy más informado ahora, desde Bruselas, que cuando vivía allí.

Lo que sí que he notado es que mi preocupación por los temas locales ha disminuido mucho. Quizá sea la crisis que hace que te fijes mucho más en la macroeconomía que en otras cosas o que cuando estás lejos sólo ves las cosas grandes desde la distancia… no lo tengo claro.

En cuanto a tu grupo, El Hombre Pez, ¿qué proyectos tenéis en mente?

Pues tenemos un disco en el horno desde hace muchos meses. ¡Ya no sé ni cuándo lo grabamos! Se llamará “Más allá del temporal” y vamos a sacarlo lo antes posible. Es mala época para la poesía.

Para este verano tenemos algunos conciertos contratados y estamos esperándolos con la ilusión que los niños esperan a los reyes magos. Bueno, los niños que no son crías de elefante, claro.

Para el futuro, en mi mente está el seguir disfrutando de la música, del escenario y del público. La pirueta escapista que nos supone esta actividad no tiene precio. Quizá busquemos un nuevo enfoque. Ya veremos.

Cortometrajes, publicaciones, fotografía, música… La cultura es necesaria pero ¿Cómo planteas tú que debería ser el sustento económico de la misma? ¿Sólo hay sitio para los proyectos rentables por si mismos? ¿Subvenciones, mecenazgo?

Ufff… esta es la pregunta del millón de dólares (por cierto, que si veis un maletín con esa cantidad de dinero es mío) (Y de la mitad también) (bueno, cualquier maletín o bolsa o caja de zapatos con dinero son míos).

Desde el punto de vista económico existen cuatro tipos de obras: las que son rentables, las que no, las que son caras de hacer y las baratas. Y entendedme, por obra me refiero a conciertos, canciones, películas, cortometrajes, cómics, pinturas, fotografías etc.

Así que, con este punto de partida, con la crisis que tenemos y con los recortes que hay, parece difícil la subsistencia de las obras que no sean rentables o que sean caras de hacer o las dos cosas a la vez.

Por el contrario, parece fácil que subsistan las obras que sean vendibles (grupos de música que llenen estadios o películas de temática taquillera) o las que sean baratas de hacer (exposición de fotografías que he realizado en mi pueblo y las cuelgo en Internet o los conciertos en los bares de grupos amateurs).

Hasta ahí todo es entendible, todo está bien. El problema viene con las personas (entre las que me incluyo) que nos gusta el arte… y que pensamos un poco más allá en estas cosas. ¿Qué pasará con las obras que merezcan estar realizadas y por motivos económicos no se realizarán? Imaginaros, no sé, que no existiera “El perro andaluz”, los poemarios de García Lorca, los primeros discos de Tom Waits…

Y alguno me dirá: ahí deben entrar las subvenciones. Y yo diré, cierto. Totalmente. Pues ya están, me dirán. Y yo diré, incorrecto. Si sobrevive alguna subvención a esta economía actual no pueden estar en manos de políticos que decidan a quién se las dan en función de dónde crean van a sacar más provecho personal o a quién les va a deber más favores. Está claro que urge el diseño de comités de expertos que se encarguen de este tipo de cosas.

Parece ser también que la ley de mecenazgo se está ultimando. Y desde luego es una manera de que haya más dinero en el arte y en la cultura. En otros países se dan buenas exenciones fiscales a las empresas o a los particulares que financian la realización del arte. Y me parece bien. Pero eso no debe de frenar algún tipo de participación pública en el desarrollo de la cultura… eso sí… con cabeza, sin tirar el dinero… pensando en el desarrollo de la cultura de un pueblo… no de los amigos de quienes dirigen ese pueblo…

PD: Luis Miguel Artabe certifica y reconoce que para la contestación de esta entrevista ha sido necesario escuchar el “Kind of blue” de Miles Davis, “The Division Bell” de Pink Floyd y el murmullo de mil millones de burbujas que se manifestaban en lo alto de una Chimay de triple fermentación.

Sobre Luis Miguel Artabe 337 Artículos
Periodista, profesor, psicólogo de masas y #CommunityChamán. Como no me gusta la realidad me invento otra. Si vas contracorriente, soy tu salmón.

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