Carta a los Reyes Magos

Queridos Melchor, Gaspar y Baltasar (Reyes Magos SA),

Os sorprenderá que os escriba. Lo sé. Tantos años dejando cepos para cazar osos en mi ventana a ver si había suerte y ahora… ahora fijaros. Os pido perdón por haber dudado de tan afamadas majestades. Lo siento. Este año tengo la intención de que, por una vez, sin que sirva de precedente, me hagáis caso. Sé que ya no os acercáis por mi casa porque no soy bueno, porque tengo manías, porque he pasado de vosotros, porque soy gruñón y porque no entiendo lo que no entiendo. Pero entended que este año es diferente. He recibido muchos palos, demasiados, y necesito un poco de cordura en mi vida. Han existido pocas cosas con las que haya disfrutado realmente porque siempre un verdoso huracán sinistro me ha perseguido allá donde haya ido. ¡Hasta en el wc!
Así que… bueno, dejadme hablar…
Lo primero que me gustaría pedir es la paz mundial. Vale, no soy una modelo pegándome por una corona, pero es por si cuela. Tengo la intención de que se consiga alguna vez aunque tengo el convencimiento de que es imposible (lobotomizaciones masivas aparte).
Dicho esto, lo que más me preocupa es tener curro. Bueno, si soy sincero, con tener una entrevista no viciada que tenga que ver con lo mío casi me vale. De lo demás me encargo yo. Deseo fervientemente trabajar. No puedo estar sin hacer cosas, mi vida implosiona con cada segundo de pereza (¡Qué horror de grupo!).
¿Otras cosas? Nada, lo demás me parece mucho más sencillo. Me gustaría que Gobierno y oposición se pongan de acuerdo para sacar a este país del fango, que los Celtics ganen otro anillo de la NBA, que todos tengamos un poco de mano izquierda, que los kebabs no engorden, que hablemos más y elucubremos menos, que Angela Merkel se dé cuenta de que Europa tiene que ser otra cosa, que me atiendan con un sonrisa en las tiendas, que me dejen de caer tan mal Ammaia Montero, Bebe y Lucía Echevarría, que si Urdangarín es inocente se lave su nombre y si es culpable devuelva hasta el último duro, que deje de estar metido en líos que me hundan, que la vida deje de matarnos y, sobretodo, que Kiko y Jessica vuelvan.
Cómo veis, lo difícil es lo del curro. Lo demás es pan comido. Por si os animáis os dejaré chupitos de bourbon, unas patatillas, una baraja de póker y unos habanos encima de la mesa del comedor. No tardéis mucho. Siempre tengo hambre de madrugada.

Un saludo. @lmartabe.

Sobre Luis Miguel Artabe 337 Artículos
Periodista, profesor, psicólogo de masas y #CommunityChamán. Como no me gusta la realidad me invento otra. Si vas contracorriente, soy tu salmón.

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