Radiografía de un pez

Miro atrás en el tiempo y veo a El Hombre Pez coletear en una pequeña charca junto al río Miera. Me dejo llevar por la unidireccional corriente del tiempo y buceo en mis recuerdos. Vienen a mis ojos las torpes figuras que este humano con branquias intentaba esbozar en el aire. Aún tengo grabado en las palmas de mis neuronas sus intentos de abandonar la ribera de las ideas para adentrarse en el río de los hechos… ¡pobre infeliz! Siempre a contracorriente. Siempre más salmón que bonito.

2003, ahí comenzó todo. Dos seres humanos escribiendo en un chat de música. En el viejo lugar de “cyberencuentro” de EstelaRock. Cada noche hablando de los Queen, de los Stones, de los Who… cada noche repasando las maravillas de Sharon Shannon, de Peter Seeger, de los Dublinners… y cada noche dejando nadar a crol su imaginación. Palada a palada no tardaron en arribar a los Jetro Tull, Horslips, Fairpot Convention, Dixebra o los cercanos Celtas Cortos. Ése fue el germen. Esa fue la condena.

(Reconstrucción poco fiel a la realidad hecha tras una entrevista con un tritón veloz)

– No hay nada en Cantabria que fusione el rock y el folk.

– Pues podríamos hacer algo así.

– Deberíamos.

– Será difícil.

– Mejor.

Desde esta roca al borde del abismo, puedo verles en su primer día de ensayo. Media hora para colocar los amplis y el equipo, para montar la batería, para afinar… media hora para darse cuenta que no sabían qué iban a tocar. Puedo ver sus miradas, sus sonrisas, sus complejos. Y luego… bajón de tensión del baterista. Primer fracaso. Entre la bruma, sin brújula y sin cartas de navegación… todo por hacer… todo por descubrir… entre la bruma… ¡Levad el ancla!

Tras ver cómo había sido la botadura del pez muchos habrían pensado, y otros querido, que nunca comenzarían a nadar. Ellos, ilusos, creyeron que los principios difíciles pavimentan finales apoteósicos. Que con saber navegar valdría para aprovechar las corrientes. Que sería un viaje liviano. No fue así. Los pobres se toparon con que cada nube escondía una tormenta, cada ventana abierta un huracán, cada clavo en la madera era una vía de agua y con que cada mercader era un bucanero transmutado externamente.

Recuerdo que el 24 de abril de 2004 dieron su primer concierto. Huelo aquella mezcla de nervios, nervios, nervios, nervios, nervios, nervios y tensión acumulada. Todas las horas de ensayo, todos los sacrificios… todo apostado a una carta dejada sobre el escenario. 24 abril, primer concierto en un pub de Santander llamado “El Bolillón”. Casi dos horas disfrutando con su gente. Casi dos horas que comenzaron con un tema perdido en el olvido y llamado “Omellete d’amour”. Casi dos horas que concluyeron con olor a escamas y cerveza.

Y desde entonces, esta nao santanderina ha descubierto muchos recodos ocultos del río. Su tripulación ha comido de la planta del pan y su capitán ha conseguido salir con vida de algún que otro motín. En este tiempo sus aguerridos marineros han limpiado el suelo de pubs, han recalado en los brazos de festivales de folk y de rock y se les ha visto en compañía de grandes navegantes como Carlos Núñez, The Chieftains, Tanahill Weavers o Luar Na Lubre.

A lo largo de estos años el pez ha tenido la oportunidad de vivir brevemente fuera el agua en Milladoiro, Madrid, Helguera, San Vicente de la Barquera, Quintanilla San García, Colindres, Aguilar de Campoo, Santander, Torrelavega, Potes, Santoña, Meruelo, Arnuero, Los Carbeos, Solares… hasta una treintena de puertos. Más de una centena de conciertos.

Casi sin querer, pero queriendo, la banda ganó en el 2005 el Certamen Musical Juvecant en su categoría de Folk y otras tendencias organizado por el Gobierno de Cantabria. También, se hizo con el premio en el concurso “Toca Igualdad” organizado por el Ayuntamiento de Santander en 2007.

En el 2006 Rockanbole Records de Madrid editó su primer album, “Contra viento y marea”. El disco se grabó en Munguía, en los estudios Lamiña Producciones. 12 latidos que respetan una identidad marcada por la ironía y la sinceridad musical. El disco también incluyó un DVD donde los directores de Cantabria Álvaro Oliva, Álvaro de la Hoz, Álvaro García y Luis Miguel Artabe dirigieron un clip sobre una canción del disco. Claro, tenían que hacer algo diferente.

En el 2011 sale el segundo trabajo de El hombre Pez. “Más allá del temporal”. Sin dejar de navegar, la banda decidió volver a encerrarse con su viejo productor, Natxo Liberty, y regurgitar sus entrañas sobre un nuevo trabajo. Sin duda la diferencia es evidente. En esta ocasión el grupo alcanza su madurez pictórica. Al igual que en la primera obra también se incluye un libreto de 20 páginas y un DVD donde 4 directores de cortos de Cantabria han dirigido cuatro clips tomando como base canciones del disco. En esta ocasión, Nacho Solana, José Luis Santos, Patxi Gabella y Luis Miguel Artabe fueron los encargados.

Ya veis… encerramos esta historia en una cárcel de letras. Atrapamos una biografía en una radiografía de una raspa surrealista… Esto es El Hombre Pez y esto no lo es. Es mucho más y también mucho menos.

Sobre Luis Miguel Artabe 337 Artículos
Periodista, profesor, psicólogo de masas y #CommunityChamán. Como no me gusta la realidad me invento otra. Si vas contracorriente, soy tu salmón.

Sé el primero en comentar

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*


Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.