6. San Miguel

@LMARTABE: Sentir. Respirar. Vivir. Dolor. Respirar. Sentir. Dolor. Respirar. Dolor. Respirar. Otra vez respirar. El aire puro abre mis pulmones como lo haría un cuchillo. Mis ojos comienzan a disparar ráfagas de incomprensión y vuelvo a respirar, y eso que, hasta hace poco, no quería hacerlo. Ahora veo que no es tan malo. Todos interpretamos un papel necesario en la historia de la humanidad. Como si de una gran fórmula se tratase, cada pequeña vida es parte de esa fórmula. Cada factor eliminado, cada factor sumado… todo hace avanzar al gran teatro del mundo hacia un final apoteósico o “raknaróknico”.

DESTINO: ¿Seguro?

@LMARTABE: Por eso existes. Para dar fe de todo. Para los que vengan sepan en que hemos fallado. Por eso me necesitas.

DESTINO: ¿Seguro?

@LMARTABE: Completamente.

DESTINO: Podría borrarte mil veces más rápido y con mil veces más dolor de lo que lo haría Fredy Kruger. Podría, incluso, hacer que todas las líneas que te hacen referencia desaparezcan.

@LMARTABE: ¿Y harías también que cada persona que habló conmigo no lo recuerde? ¿Y todas las personas que hablaron de mí (mal, por supuesto) borrasen de sus bocas y pensamientos aquellas palabras? ¿Y las que hicieron cosas empujados por mí? ¿Y las que afectaron a terceros y a su vez a cuartos por mis palabras? Toda esa red de acciones, todo ese color especial ya ha podido pigmentarlo todo. No.

Sé que me necesitas. No tengo muy claro por qué. Pero sé que me necesitas vivo. Por eso no has terminado por ahogarme.

DESTINO: El pez payaso cree que puede atravesar los cristales de la pecera. Interesante. La hormiga se planta ante la gigantesca mano que le da de comer y quiere ser como él.

@LMARTABE: No. No quiero ser un dios. No creo que pueda llegar más allá de donde ya han llegado otros seres humanos. Pero eso no me hace prescindible. Eso me da también mi parte en los derechos de televisión. Para ganar tu liga y cobrar lo tuyo me necesitas. Sin duda tengo un papel tengo en esta ópera.

DESTINO: El figurante que muere sin dar ni una nota.

@LMARTABE: O la gorda que reviente las copas con su Do de pechos.

DESTINO: Claro, Isolda, sigue esperando que Tristán vuelva de la guerra con vida. Sigue inventando un mundo de color de rosa.

@LMARTABE: Pero es que eso es lo mío. Lo que me queda. Invento. Imagino. Camino. Escribo.

DESTINO: ¡¡¡Atención!!! ¡¡¡Atención!!! El pequeño Poe que ha ganado cuatro premios tontos de literatura barata se cree escritor.

@LMARTABE: A Dios pongo por testigo que nunca me he creído eso.

DIOS: Doy fe.

@LMARTABE: Gracias.

DIOS: De nada, majete. Disculpadme, pero ha sido solo una aparición fugaz. Hay asuntos sobre mi mesa que requieren mi atención. Volcanes en erupción, elecciones a Arcángel y una liada de San Pedro que ha recogido firmas para una Iniciativa Legislativa Popular que pretende cambiar la verja de entrada y las llaves de toda la vida por una puerta con mando a distancia.

DESTINO: Claro, claro, Señor. Omnipotente, maravilloso y todopoderoso Señor.

@LMARTABE: Pelota.

DIOS: Buenas días. Portaros bien.

DESTINO: Claro. A sus pies siempre…

@LMARTABE: Que Dios sea contigo.

DIOS: Este chaval…

DESTINO: Y Dios desapareció entre unas nubes. Con forma de puerta metálica. Destino se giró hacia @lmartabe y observó su sonrisa. No sabía nada de lo que le esperaba y se mostraba desafiante. Destino pensó que, quizá, llevaba demasiados años empujándole contra el fondo de una piscina de estiércol que hace mucho que dejó de tener fondo.

@LMARTABE: Hacia el fondo sin fondo.

DESTINO: Licencia poética del narrador.

@LMARTABE: Aprovechando lo del estiércol… yo diría que es una cagada absurda.

DESTINO: Bien, y ahora, ¿qué hago contigo?

@LMARTABE: ¿Llegar a un acuerdo?

DESTINO: Un acuerdo… ¿se te ocurre algo?

@LMARTABE: Entiendo que vas a seguir llevándome por dónde te apetezca. Pero… ¿por qué no sigues unas reglas?

DESTINO: Ni de coña. Este libro es mío y escribo lo que quiero.

@LMARTABE: Bueno, deberías escribir lo que sucede.

DESTINO: Sucede lo que escribo.

@LMARTABE: Vamos, ¡déjate de juegos de palabras! ¿No te crees tan bueno? ¿No te crees capaz de hacerlo?

DESTINO: ¿Capaz? Yo lo puedo todo.

@LMARTABE: ¿Y bien?

DESTINO: Dame un motivo.

@LMARTABE: Te puedo dar muchos. Lo sabes mejor que nadie. Lo tienes escrito ahí. Sabes que no lo he tenido fácil. Cada cosa que he conseguido, por pequeña que sea, la he tenido que pelear con todas mis fuerzas. He remado contra la marea hasta caer rendido. A lo largo de estos años has puesto en mi contra a los monstruos más horribles del averno, a los más sanguinarios seres de la superficie, a las más angelicales criaturas del cielo. Has hecho que me machaquen los poderosos, los pobres, la Seguridad Social, la marea… Has lanzado contra mí a aquella @hijadeputa que me hizo mobbing y me llegó a convencer de que yo no valía para nada, que me hizo llorar cada día, que dejó trampas para que yo fuera cayendo para quedarse con mi puesto de trabajo, a la @hijadeputa_2 que la ayudó, al que lo consintió, al que pensó que no era de su cuerda sin darse cuenta de que un trabajador es un trabajador y me machacó, a los que no contrataron a mi grupo de música porque creían saber cuáles eran mis ideas políticas (hace falta ser tontos), al árbitro de baloncesto que cada vez que me ve por la calle me pita cuatro faltas antes de decir hola, a una ex tocapelotas, a los que la comprenden sin hablar conmigo, a mi estómago irritable, a mis lesiones, a la compañera de trabajo que pensó que era mejor llevarse la gloria que yo había generado, al profesor de la carrera que creyó que un alumno no tiene derecho a cuestionar sus frases, a los que no me dieron la beca por no tener padrino, a los que no me apadrinaron por no tener beca, a algunos de mis familiares por esto y por aquello y a los “leprechauns” que viven dentro de las máquinas del euromillón y que nunca se acuerdan de que me encanta Irlanda. ¿Te vale como motivo?

DESTINO: No recordaba ni a la mitad.

@LMARTABE: Me debes un favor.

DESTINO: Yo no te debo nada.

@LMARTABE: Pues hazme un favor y seguiré siendo tu marioneta.

DESTINO: ¿Qué es lo que quieres?

@LMARTABE: Te digo que quiero seguir peleando. Sé que sigo respirando por un motivo. Me da igual cuál. Me da igual que tenga que luchar por aquí y por allá. Pero quiero que respetes la lógica. Sólo Dios debería utilizar la “Deus ex machina” y quizá ni eso. Quiero que narres, que escribas, que inventes. Yo seguiré en pie. Y seguiré en caminando hasta el final, pero no quiero que cambies las leyes de la física, que te rías de este personaje maltratado por un escritor cruel. Quiero… quiero que me pasen cosas normales.

LIBRO DEL DESINO. PÁG. 54789030308484-334556: Destino intentó racionalizar lo que Luis Miguel Artabe le había dicho. Y, en cierto modo, le sorprendió. Un personaje de segunda fila le estaba diciendo que bastaba ya. Que sabía que él estaba ahí para algo pero que no podría demostrarlo si no seguía una norma muy sencilla: lo que tenga que venir que venga, pero no pintes las nubes de rosa, no te saques ases de la manga… en definitiva, que no jugase a ser narrador y Dios. Si aceptaba este pacto, el narrador debería ser… ¿neutro? Tenía cierta lógica, pero… si aceptaba… ¿qué pasaría con otros personajes? ¿También se opondrían a su pluma si se enterasen de lo que el santanderino había pactado? Destino sabía que Luis Miguel Artabe jugaría un papel importante en algo que estaba por venir. Pero las páginas del libro estaban en blanco. Sin escribir.

Por su parte, Artabe miró a Destino con una disolución en los ojos formada por 10% de ira, 25% de ansiedad, 25% de decepción, 40% de esperanza y un 5% de ganas de ir al cuarto de baño.

Hasta aquella nube atemporal y después de un sonoro silencia arribó una luz que produjo que ambos personajes mirasen hacia el suelo. El arcángel San Miguel apareció junto a algunos seres asexuados más.

SAN MIGUEL: ¿Y bien? ¿Habéis llegado a un acuerdo?

@LMARATBE: Sabes que es justo, Destino. Sólo te pido que no marques las cartas.

DESTINO: No creo que estés en condiciones de pedir nada.

SAN MIGUEL: No lo está. Pero tiene razón. Además, el jefe no tiene muy claro si hay alguien intentando suplantarle gratuitamente.

DESTINO: Bueno… yo… no…

MAHOU: Pues ya sabes, sencillo.

DESTINO: Está bien. Está bien.

ALHAMBRA: Descruza los dedos.

DESTINO: Es un tic. Perdón.

SAN MIGUEL: Ya.

FILÓSOFO: Voy camino Soriaaa… ¿tuha cia dóoonde vas?

SAN MIGUEL: A ver, déjame el libro del destino… ummm… sí, sí… ummm. Ajá. Artabe.

@LMARTABE: ¿Sí?

SAN MIGUEL: ¿Recuerdas lo de la entrevista para la empresa de alquiler de coches?

@LMARTABE: ¿La del hotel de las afueras? ¡Cómo olvidarla!

SAN MIGUEL: Aunque tienes base pareces una plañidera. Tanta mala suerte y cruel destino… de ésa entrevista no puedes quejarte, ¿no?

@LMARTABE: Hombre, que una chica te diga que por tu curriculum el puesto no te lo puedes llevar “ni de coña” no es una gran noticia.

SAN MIGUEL: ¿Y la segunda parte?

@LMARTABE: De la segunda parte no puedo quejarme.

SAN MIGUEL: Yo soy asexual y el placer sexual no es algo que probablemente valore en su justa medida… pero que la entrevistadora te diga que…

ENTREVISTADORA: Te voy a ser sincera. Por mucho que me caigas bien tu curriculum no encaja con este puesto.

@LMARTABE: Pero puedo aprender.

ENTREVISTADORA: Lo siento. No puedo dártelo ni de coña.

@LMARTABE: Pues vaya. Valoro tu sinceridad, aunque es un poco cruel.

SAN MIGUEL: La entrevistadora mira su reloj y sonríe.

ENTREVISTADORA: ¿Sabes lo duro que es este trabajo? En dos horas he terminado aquí y luego voy para Barcelona. Me están triturando.

@LMARTABE: (Pensando que “a mí que me cuentas zorra”). Ya, todos nos quejamos por lo que no tenemos.

ENTREVISTADORA: Mira, me queda una hora hasta la próxima entrevista. ¿Quieres subir a tomar algo a mi habitación?

SAN MIGUEL: Luis Miguel Artabe miró hacia arriba y vio cómo ella tocaba con dos de sus dedos sus labios mientras lo miraba fijamente con sus ojos verdes. Sin decir palabra subieron a su habitación. El resto de la historia, dada mi naturaleza “arcangical” no lo comprendo muy bien. Sin embargo, por la cara y humor que mostró Artabe al salir algo bueno pasó dentro de aquella habitación 23.

@LMARTABE: Lo sé. Me han sucedido muchas cosas buenas a lo largo de mi vida, pero es que llevamos una racha…

SAN MIGUEL: Lo sé. Daos la mano y comenzad de nuevo.

DESTINO: Para @lmartabe dar la mano a un ser como Destino era algo inconcebible. Para Destino dar la mano a un ser como @lmartabe era una humillación. Sin embargo, la peor parte se la llevó nuestro antihéroe pues, con aquel apretón de miembros, un dolor terrible partió de su mano y se apoderó de todo su cuerpo. En unos instantes fue capaz de sentir cada nanosegundo de la historia de la humanidad. Cada instante de sufrimiento y dolor. Algo que su cerebro humano no pudo soportar. Su materia gris ardió y salió disparada por su nariz. Su alma explotó en mil pedazos que se rompieron cada uno de ellos en otros mil al chocar contra el suelo. Sus extremidades se deshicieron aleatoriamente… en un momento fue la antorcha humana… en un momento fue el hombre ceniza… en un momento fue… en un momento… no fue.

SAN MIGUEL: Espero que cumplas con tu parte.

DESTINO: Lo haré.

SAN MIGUEL: Lo leeremos.

Sobre Luis Miguel Artabe 337 Artículos
Periodista, profesor, psicólogo de masas y #CommunityChamán. Como no me gusta la realidad me invento otra. Si vas contracorriente, soy tu salmón.

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