5. Último aliento

DESTINO: Corretean las ratas en busca de comida de alta/media/baja calidad. Se desparrama el cuerpo de un hombre mustio entre los restos abandonados de una civilización enferma. Camina una sombra sin rumbo y sin guía entre los callejones del ayer. La muerte, el hambre, la peste y la guerra juguetean con muñecos rotos mientras las improvisadas chimeneas de estiércol se marchitan y mueren.

FILÓSOFO: No voy a explicaros cómo es el mundo. A estas alturas de la película ya conocéis mucho de lo que dicen de él; que es redondo (aunque achatado por los polos), que realiza dos movimientos: rotación y traslación, que los argentinos caminan boca abajo, que todo es gris, que casi nada va bien. El mundo está repleto de un montón de etéreas pocilgas “randomize” que van esparciendo su alma por una realidad que no vemos pero que olemos, para desgracia de nuestras pituitarias. Total, que nuestra raza, la humana (que es la única que hay) arrastra perpetuamente el síndrome del elefante en la habituación. Todos sabemos que un mastodonte orejudo y con mayor trompa que Nacho Vidal está ahí y nos quita la comida, el espacio y el aire. Sin embargo, nadie parece estar preparado para levantarse y decir…

@LMARTABE: Hay un elefante en la habitación.

FILÓSOFO: ¿Tú crees?

@LMARTABE: Sí.

FOLÓSOFO: ¿Y tú quién eres?

@LMARTABE: Luis Miguel Artabe.

FILÓSOFO: ¿Y eres o estás?

@LMARTABE: Pues creo que soy.

DESTINO: ¿Los muertos piensan?

@LMARTABE: Yo no estoy muerto. Je pense, donc je suis.

DESTINO: Te confundes. Lo estás.

@LMARTABE: Pero ¡pienso!

DESTINO: Anotar en tu estructura cerebral que “tienes que comprar el pan” no es pensar. En un tribal acto de suicidio.

@LMARTABE: Je suis, je suis, je suis

DESTINO: Para eso hay que respirar.

FILÓSOFO: Bueno, en realidad, como yo lo veo, puedes ser habiendo sido. Es más, puedes ser sin estar.

DESTINO: @filósofo vio caer una manzana con gusano y roedor y descubrió que debía irse a merendar. A Cuenca. Caminando.

FILÓSOFO: Caminante no hay camino, se hace camino al andar.

@LMARTABE: Pues te vas a “jartar”.

DESTINO: Y ahora vamos a divertirnos… El sol bañaba el firmamento en una espléndida mañana que escondía desalentadoras aventuras en la vida el caballero de la triste figura. @lmartabe, sin rocinante, sin Sancho, sin excesiva panza, abrió los ojos. Las gaviotas aprovechaban la última remesa de basura que acababa de arribar al vertedero. Miró a izquierda y a derecha y vio los mares de basura que le rodeaban. Resopló.

@LMARTABE: Dolor duele. Oler huele. Pero mal, lo que se dice mal, tampoco estoy. Y viendo que también soy, pues gusto me doy.

DESTINO: Algunas gráciles nubes comenzaron a aparecer en la lejanía.

@LMARTABE: Ya estamos.

DESTINO: Cada vez más grandes y más negras. ¡Cómo me recuerdan a la decoración portátil de la torre negra de Mordor!

@LMARTABE: ¡¡¡Qué cruz!!!

TOLKIEN: Cruz la mía. He escrito más libros.

@LMARTABE y DESTINO: Como sean tan entretenidos como “EL Silmarillón”…

TOLKIEN: Me marcho.

DESTINO: @lmartabe sintió la necesidad de moverse. Y tras un gran esfuerzo lo consiguió. Le hizo una reverencia a la sombra de Tolkien y caminó siguiendo sus pasos. Si elevásemos la cámara con una grúa podríamos ver a nuestro antihéroe en mitad de toneladas y toneladas de basura. Como una mosca en una grande merde multicolor.

@LMARTABE: ¿Y así voy a conseguir cambiar el mundo?

DESTINO: No podrás.

@LMARTABE: Veremos.

DESTINO: @lmartabe, dolorido, fatigado, pero exhalando e inhalando aire inició un nuevo camino. A veces maravillado a veces volando a veces resoplando…

@LMARTABE: Aysss…

DESTINO: Un objetivo. Salir de la basura.

@LMARTABE: Lo conseguiré.

DESTINO: Quizás, quizás, quizás.

DESTINO: Llegar a la parte alta de una montaña de bolsas de basura y ver que detrás hay otra no tiene precio. Y llegar a la cima de la siguiente y ver que detrás hay otra…

@LMARTABE: Voy a callarme.

DESTINO: Mejor.

DESTINO: Pues bien. @lmartabe consiguió llegar al final del mar de dunas. Desde el último montón de basura pudo observar los verdes montes de su tierra. Sintió el aire fresco en sus pulmones y dedicó unos segundos a pensar en sus últimos días de vida y muerte. No sabía por qué no podía morir. Las heridas de su cuerpo se cicatrizaban y desaparecían. Pensó por un momento que quizá fuera un Lobezno de carne y hueso… y adamantium. Sí, no miréis así. Lobezno el de los X-Men (lo digo en inglés porque Patrulla-X queda bastante lamentable).

@LMARTABE: Arggg…

DESTINO: Como si estuviera en el baño después de haber comido un bocadillo de jalapeños tensó su cuerpo para que le crecieran las garras del personaje de Marvel. No lo consiguió. Paralizado, algo cambió en su mirada. Un destello, un volcán, como si hubiera reconocido una canción que llevaba dando vueltas en su cabeza todo un día. @lmartabe se sentó y… ¿sonrió?

@LMARTABE: Sí.

DESTINO: No enloquezcas todavía. Acabarás con mi diversión.

@LMARTABE: No estoy más loco de lo que ya estaba ni menos de lo que estaré.

DESTINO: ¿Entonces?

@LMARTABE: Entonces creo que algo va a cambiar entre nosotros.

DESTINO: Será si yo quiero.

@LMARTABE: Creo que no.

DESTINO: Miles de cucarachas avanzaron hacia él con ansia carnívora, mientras un vendaval de dolor comenzó a soplar. Al mismo tiempo, la división Viking de las Waffen-SS le consideró el último objetivo circuncidado y…

@LMARTABE: Nos vemos en un rato.

DESTINO: ¿Cómo?

@LMARTABE: Y @lmartabe sacó su catana. La hoja silbó con un movimiento de muñeca y…

DESTINO: No te…

@LMARTABE: y se atravesó tiernamente las tripas. Calor. Dolor. Pero con una sonrisa de oreja a oreja.

DESTINO: …

@LMARTABE: Con su penúltimo aliento… pudo… observar la cara de pasmado… de su enemigo. Con su último aliento… le hizo una peineta al destino.

Sobre Luis Miguel Artabe 337 Artículos
Periodista, profesor, psicólogo de masas y #CommunityChamán. Como no me gusta la realidad me invento otra. Si vas contracorriente, soy tu salmón.

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